La función del Misionero

Fernando Almeida —  18/11/2010 — Deje un comentario

Una vez alguien dijo que la función del misionero es “trabajar para sacarse a si mismo de su trabajo”. A primera vista, esta no parece ser una apreciación muy positiva del trabajo del misionero. Como si estuviera buscando forma de sacarse trabajo de en cima.

función del misionero

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Sin embargo, me dediqué a buscar algunos modelos en el Nuevo Testamento y me encontré con el siguiente texto en Hechos 14:20-23:

20​Pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe.​ 21​Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía,​ 22​confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.​ 23​Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído.

Si leemos el contexto del capítulo 13, vemos que Pablo había pasado por Antioquía de Pisidia y en el capítulo 14 por Iconio y Listra. En ninguna de las ciudades él había sido bien recibido, en realidad, casi sale muerto de Listra (véase v. 19). Sin embargo, vemos que Pablo había dejado algunos discípulos que lo recibieron en Listra antes de partir para Derbe y allí anunciar también el evangelio. Cuando Pablo vuelve a Listra, Iconio y Antioquia, se encuentra con un grupo de “muchos discípulos” y se termina quedando con ellos algún tiempo “confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe…” (v. 22).

Pero miremos lo que pasa inmediatamente después. Pablo no se queda en esta posición de maestro-discipulador siempre. Dice el texto “y constituyeron ancianos en cada iglesia…” es decir que Pablo buscó quienes le podría remplazar en esta tarea y que pudiera quedarse con los discípulos cumpliendo la función pastoral, y trató de establecer un liderazgo local en cada iglesia. Por otras palabras él se sacó de en cima esta función de discipular y desarrollar a los nuevos discípulos para que él pudiera seguir con el llamado que le había sido dado por el Espíritu Santo en Hechos 13:1-3.

Como vimos anteriormente, el rol de un misionero es como el de una estructura en un edificio que es útil mientras el edificio no se puede sostener por si solo. El misionero es asignado a un determinado ministerio debido a una necesidad existente en la iglesia siendo establecida en un país, pero al mismo tiempo su función es buscar y entrenar alguien que pueda hacer su trabajo para que él siga cumpliendo con su llamado misionero. Doy dos ejemplos:

  • Ejemplo 1: El misionero puede ser enviado para abrir el trabajo en un nuevo país y mientras lo hace tiene que evangelizar, discipular, ser pastor del nuevo grupo, organizar su primera iglesia en el país. Pero al mismo tiempo que está haciendo esto, su función es también estar buscar quien pueda tomar el lugar de pastor en la primera iglesia, para que el pueda dedicarse a plantar la segunda.
  • Ejemplo 2: El misionero puede ser enviado para manejar proyectos de compasión en un lugar en donde la iglesia no tiene este ministerio muy desarrollado. Como resultado, le va tocar responder a situaciones de desarrollo social y comunitario, de crisis o de prevención social, pero mientras hace esto, debe estar buscando y entrenando a alguien que esté a su lado que pueda venir a tomar esta responsabilidad así permitiéndole seguir con su llamado misionero.

Por otras palabras, se puede decir que el misionero se debe reproducir en otras personas autóctonas para que ellas sigan contextualizando y haciendo relevante el ministerio en su contexto de servicio.

Te invito a compartir tus pensamientos sobre la función del misionero.

 

Fernando Almeida

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Soy Presbítero en la Iglesia del Nazareno sirviendo como misionero global en la Región de Sudamérica. Parte de mis funciones son las de desafiar los Nazarenos a responder al llamado de Dios para Misiones.